…Y todo es vanidad
Yo, que soy muy vanidoso, no he hablado mucho (nada, en Acordes Modernos) de un par de encuentros que tuve con uno de los cantautores más geniales de España: Javier Krahe.
A mí me gustaba Krahe porque lo había escuchado en La Mandrágora, un disco que grabó con Sabina y Alberto Pérez a principios de los 80. A partir de ahí escuché un par de discos suyos, luego fueron dos pares, y al final perdí la cuenta (mi favorito: Cábalas y cicatrices).
Conocí a Krahe hace cuatro años, cuando estaba en primero de Periodismo y cuando empecé a componer canciones. Mi primer encuentro fue una entrevista, muy correcta, y sin mucha chicha (si la encuentro, la subiré al blog). El segundo round fue una quedada para analizar mis canciones de entonces. Me dijo: “Yo, a tu edad, componía canciones peores que las tuyas”.
En su momento pillé una pataleta, pero ahora le agradezco y no sabéis cómo que Krahe me dijera, de una forma tan elegante, que mis canciones de por entonces eran una puta mierda.
Liberándome de mi sucia vanidad, recomiendo a los lectores de este blog a Javier Krahe. No os va a disgustar si os gusta la poesía y la canción de autor de calidad.



