Diez discos de artistas patrios para un guiri: Y la medalla de oro es…
…para Joaquín Sabina, por su Yo, mi, me, contigo.
Este disco contiene las que, en mi opinión, son las dos canciones más hermosas cantadas en español: “Contigo” e “Y sin embargo”. El mero hecho de que este par de temas estén incluidos en este álbum, ya le daría una categoría considerable, aunque el resto de pistas fueran mediocritas y del montón.
Pero es que lo mediocre brilla por su ausencia, no hay tema malo, no hay tema pelmazo, sino letras brillantes, melodías que ponen el pelo como escarpias y variedad, mucha variedad: rock, salsa, rap, folk, ranchera, rumba, blues… Colaboran Caco Senante, Pedro Guerra, Manu Chao, Carlos Varela, Los Rodríguez -Calamaro canta y Ariel Rot pone la melodía en “Viridiana” y en “Jugar por jugar”- y Charly García. Los arreglos, los acordes, las palabras, las guitarras y los coros de Pancho Varona y de Antonio García de Diego son precisos, adecuados y perfectos.
El LP abre con la animada y vitalista “El rocanrol de los idiotas”, y continua con “Contigo”, un alegato triste contra el costumbrismo y la lógica de la relación. En tercer lugar suena “Jugar por jugar”, una canción suave, con una letra que recuerda a las canciones protesta del joven Dylan, pero en un tono mucho menos hermético:
Después, viene uno de las canciones rock que más me gustan de Joaquín: “Es mentira”, con Charly García en los coros:
Y después un homenaje a Serrat, “Mi primo el Nano”; y luego, la poderosa “Aves de paso”; y luego, la pícara “El capitán de su calle”; y luego, una salsita rica pa’ gosál con “Postal de La Habana”, y luego, esto:
“Y sin embargo” es una de las canciones más personales de Joaquín. El mensaje está claro, no hay que explicar mucho. Sólo mencionar que está dedicada a su exmujer y madre de sus hijas, Isabel Oliart.
El disco prosigue con “Viridiana”, con Los Rodríguez tocando, Rot componiendo y Calamaro cantando, y con el rock “Seis de la mañana”, y con la crítica ácida hacia el rap de “No soporto el rap”. Y todo acaba con un “like a Rolling Stone”, el verso final de “Tan joven y tan viejo”.
Inviertan su tiempo y su dinero o su internet en este disco. No se arrepentirán.



