El bálsamo de Sabina
No voy a hacer un análisis del concierto. No les voy a citar el set-list. ¿Por qué? Porque Joaquín Sabina, a diferencia de Bunbury o de Dylan, siempre repite repertorio. No quiero desvelar nada. Por ejemplo: si uno va al cine habiendo leído previamente el guión, la película no la verá del mismo modo que uno que no tiene idea de lo que va a ver. Una vez le pasé un repertorio al mecenas Cambronero. Cinco minutos antes del concierto lo cambié (eso no lo puedo hacer con músicos, porque me mandarían a la mierda, y razón tendrían).
La única pega que puedo poner es que, en comparación con el concierto de Madrid (el del Palacio de los Deportes), Sabina se comió 4 temas, dos de ellos, muy grandes. Joaquín pasó página con “Agua pasada” y “Vinagre y rosas” (Vinagre y rosas), “Siete crisantemos” (Esta boca es mía) y “Calle melancolía” (Malas compañías). Por lo demás, el concierto fue (casi) excelente. Joaquín estuvo dando bastonazos y saltando como siempre, contó chistes guarros y negros como siempre, y emocionó al público y le puso la carne de gallina y le hizo brincar y le hizo llorar y le hizo cantar y les rompió las gargantas, como siempre.
Anoche hablé con Pancho Varona (bajista, productor, composotior) sobre el futuro. Cree que acaban en Pamplona y, tras ello, tocarán en teatritos. Por desgracia, ya se han acabado los grandes “ritos rockeros” de Joaquín Sabina, aunque quizá haya determinadas plazas donde aún suenen conciertos distintos (lo último, difícil). Pancho estaba en el camerino, vistiéndose.
Sin mariconadas, reconozco que -por favor, sin ningún tipo de mariconadas, lo suplico- lágrimas vivas me corrieron el rímel (si lo hubiera llevado puesto) cuando sonaron Amor se llama el juego y, posteriormente, Contigo. Los motivos son personales. Ayer fue un día gris. Pienso mucho en lo que puede, debe o va a pasar. Por suerte o por desgracia, solo estoy orientado al futuro. Ayer pensé demasiado y eso no es bueno.
Les dejo con algo muy parecido a lo que sonó ayer, cantado (como ayer) por García de Diego y, al final, por Joaquín. No se oye muy bien, pero entenderán mi llanto gay.




septiembre 3rd, 2010 a las 9:07 am
Me están entrando muchas ganas de no perderme esta gira, sabiendo que es la última multitudinaria.
¿Para cuando la entrevista a Pancho Varona?.
Saludos. M.C.
septiembre 4th, 2010 a las 12:55 am
Llorar es una buena canción, y bien cantada. Nada de gay.